Algunas veces oímos una expresión refiriéndose a un texto o una información como que es algo “críptico”. Normalmente parece que se refieren a algo oculto, difícil de “descifrar”.
La RAE lo define como “relativo a la criptografía”, pero también “oscuro, enigmático”.
La palabra criptografía tiene su origen en el griego. (oculto).
Los griegos ya usaban la criptografía. Pero también los Egipcios, Babilonios etc.
Se ha usado durante toda la historia y ahora, con los ordenadores e Internet, tiene plena vigencia.
Julio César ya usaba un método para “encriptar” sus mensajes. Simplemente desplazaba en el abecedario las letras para ocultar el mensaje. Así:
“Krñd”es: “Hola”desplazando3 lugares cada letra en el abcdario.
K = H+3
R = O+3
Ñ = L +3
D = A+3
El mensaje “cifrado” era ilegible salvo para aquellos que conocen la “clave” que pueden “descifrarlo”. Aunque parezca fácil de adivinar (criptoanalizar), tuvo su éxito en la época.
Con el paso del tiempo y el empeño de los “criptoanalistas”, se fueron descifrando los algoritmos y, poco a poco, fueron complicándose los sistemas utilizados para encriptar.
Las primeras maquinas para encriptar y descifrar eran una especie de máquinas de escribir que sustituían las letras pulsadas por signos que luego tenían que interpretarse.
Con la 2ª Guerra Mundial, y el uso de la radio, se desarrollaron enormemente los sistemas de comunicación cifrada.
Capitulo aparte merece la máquina alemana “Enigma”. Los aliados consiguieron criptoanalizarla y pudieron leer los mensajes alemanes. Fue fundamental en el desarrollo de la guerra el hecho de que los alemanes no supieran que los aliados tenían sus comunicaciones “pinchadas”.
En los tiempos modernos, en la era de Internet, los ordenadores son capaces de hacer potentísimos sistemas criptográficos.
Para mandar nuestros datos personales, nuestro número de tarjeta de crédito, correo electrónico seguro, certificados digitales etc., necesitamos programas que cifren la información antes de enviarla a la red Internet.
Como vemos la criptografía cada vez tiene mas usos cotidianos en la era de las comunicaciones.
Delincuentes y terroristas también utilizan la criptografía para ocultar sus actividades de la policía. Es por esto que las policias cuentan en la actualidad con departamentos especiales para criptoanalizar las comunicaciones de los "malos".
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